Huertos urbanos

Cuando soñamos con huertos urbanos muchas veces nos imaginamos grandes solares o azoteas enteras llenas de plantas. Desgraciadamente esto supone mucho trabajo y necesita ser mantenido a diario por un grupo de personas con experiencia y conocimiento. En ocasiones, ir a lo grande nos puede generar frustración y que abandonemos la idea. Si es la primera vez que nos adentramos en este mundo, debemos tener otro enfoque: ir de poco a más buscando pequeñas victorias fáciles de alcanzar.

Si quieres adentrarte en la aventura de los huertos urbanos tienes diferentes formas de hacerlo1:

  1. Haz cosas pequeñas en tu propio balcón o terraza. Empieza por algo que puedas trabajar a pequeña escala, ya tendrás tiempo de ampliar tu cultivo.
  2. Lee sobre las plantas que se pueden dar mejor en tu espacio teniendo en cuenta la orientación, horas de sol y otras condiciones climáticas.
  3. Tal vez puedas plantearte hacer tu propio compost. Hay muchos manuales y consejos para hacerlo. Es una forma de generar menos residuos pero ten en cuenta que requiere una planificación y paciencia. No vas a tener compost dos días después de haber vertido tus primeras mondas de patatas.
  4. Puedes comprar semillas o plantones. Busca en tu ciudad o pueblo si existe algún tipo de iniciativa para la venta de plantones.
  5. Ten en cuenta que el huerto necesita riego. Esto es vital en verano. Si no vas a poder regarlo a diario planteate instalar un sistema de riego programable. Busca programadores lo más sencillos posibles, no instales programadores súper modernos que se conectan a la wifi.
  6. Tal vez puedas hablar con tus vecinas de tu huerto. Igual les anima a hacer lo mismo y os podéis prestar apoyo para cuidarlos, intercambiar macetas y conocimiento o ¡hasta compartir sus frutos una tarde de verano!
  7. Busca si hay algún huerto comunitario en tu zona al que puedas unirte. La idea de estos huertos es más crear colectivos y tejer relaciones sociales que el autoabastecimiento. Prueba a unirte a uno de estos colectivos. Es perfectamente compatible con tener tu propio huerto en la ventana y seguro que aprendes mucho.
  8. Ten paciencia. Esta es una carrera muy lenta a muy largo plazo.
  9. Seguramente llevar un diario o tomar apuntes sobre lo que vas aprendiendo te ayude a no repetir errores en la siguiente temporada.
  10. ¿Perteneces a un colectivo de barrio y no hay ningún huerto comunitario? Igual puedes plantear la idea. Seguro que alguien más lo ha pensado.
  11. Existen las bibliotecas de semillas. Son lugares donde puedes conseguir semillas de especies autóctonas que merece la pena conservar.

Existen redes de huertos urbanos. Por ejemplo en Madrid donde se puede buscar si tienes alguno cerca.

1. Basado en este toot de Trex ↩

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