Lecciones aprendidas
Tan importante como organizarse es aprender de los errores.
Una actividad muy interesante a hacer después de organizar en colectivo cualquier evento o actividad es hacer una asamblea "retrospectiva" donde se pueda hablar de las cosas que se han hecho bien, pero también de las que se han hecho mal. Pero no como reproche, sino como aprendizaje y para evitar caer en los mismos errores.
El mito de la participación igualitaria1
Es un error pensar que en un colectivo todes participaremos con la misma energía o tiempo. Ignorar esto genera frustración constante y puede devenir en problemas de relaciones internas entre las personas que forman el colectivo.
Realidad Solarpunk: Acepta la diversidad de compromisos. Unos dan el 100% hoy, otros el 10% siempre. Ambos son vitales. No culpes, organiza desde la capacidad real de cada une.
La trampa del "asamblearismo"
Las asambleas son útiles al inicio para dar voz y definir visión, pero no son operativas a largo plazo.
Riesgo: Reuniones eternas = parálisis. Sin buena dinamización, reproducimos jerarquías ocultas. Solución: Usa la asamblea para lo estratégico, no para decidir qué tornillos comprar.
La evolución: Sociocracia y Círculos
Para que el proyecto avance, necesitamos pasar de "opinar sobre todo" a "confiar y actuar" y la Sociocracia es la herramienta:
Círculos de acción: Grupos autónomos (ej. Energía, Huerto, Comunicación) con confianza plena del colectivo y metodología de acción directa: ¿Quieres aportar? Únete al círculo y trabaja. No necesitas pedir permiso a 50 personas para actuar.
Conclusión: El futuro no se construye en reuniones infinitas, sino en círculos de confianza donde quienes quieren "empujar el carro" tienen libertad para hacerlo. La eficiencia es también un acto de cuidado colectivo.
1. Contenido original creado por Trex en este toot en mastodon ↩